Proyección Social

Proyección Social en CORSALUD

Dentro de las funciones fundamentales que toda Institución de Educación Superior debe cumplir, se encuentra la proyección social o extensión de sus acciones (educativas, investigativas y de servicio social – Literal a, Articulo 6° y Artículo 120° de la Ley 30 de 1992) a la sociedad, que propendan por dar soluciones a los problemas y/o satisfacer las necesidades sentidas de las comunidades. Es bien conocida la necesidad, pertinencia y validez que tiene para la Institución la proyección en todas sus dimensiones, como estrategia administrativa (planeación y organización), como didáctica (técnica para la enseñanza), como docencia (fundada en la investigación) y como proyección social (herramienta para la solución de problemas), en el proceso de formación integral de las personas y para la producción del saber.

La proyección social hace eco en la vida institucional en términos de crecimiento y desarrollo socio cultural. Este accionar será orientado desde su inicio con unos objetivos, que le permitan estar marchando de la mano, a la vez que oxigenando los programas fundamentales de la Corporación Universitaria y su apertura, creando condiciones para la implementación  de nuevos programas que permitan consolidar, posicionar y extender la entidad, logrando impacto de beneficio social y comunitario.

En efecto la proyección social permite el mejoramiento continuo, el desarrollo integral de sus servicios, la creación de conocimientos, el apoyo académico  y  la legitimidad en el entorno con procesos de transformación y modernización.

En este orden, la proyección social dará lugar a trabajos comunitarios, asesorías, consultorías, seminarios, conferencias, publicaciones, multiplicando así el alcance de sus resultados.  En un lugar de interacción, confrontación y asociación que enriquece los resultados individuales, permitiendo cambios grupales e institucionales.

La proyección social es propia de los programas y de la identidad de los currículos, es la promoción de mecanismos adecuados para la capacitación y realización de proyectos,  es el apoyo a procesos de evaluación institucional, es la presencia de la comunicabilidad y alianzas estratégicas del desarrollo que conlleva a tener unos beneficiarios directos por parte de los docentes, administrativos, directivos, estudiantes, egresados, investigadores, y otros; así mismo los círculos de participación interna y externa; sin embargo podrían ser de beneficio indirecto las ONG, las entidades oficiales, asociaciones universitarias y tecnológicas, empresas de toda índole y razón social, gobierno, medios de comunicación, redes internacionales y el público en general.

El fortalecimiento de la proyección social, exige de la Educación Superior, trascender las barreras de la competencia y la singularidad para intervenir y apoyar los problemas y situaciones concretas que afectan la comunidad, al hombre y las instituciones, por ello es necesario la participación en proyectos y programas de impacto social e institucional comunes a las necesidades  e intereses de todos a través de espacios de reflexión sobre los procesos de desarrollo institucional, el avance de la ciencia, la técnica y la tecnología, la producción y comunicación del conocimiento. Esto lleva a un apoyo permanente en articulación e interacción de programas de formación que requiere toda la institución.

Concretamente la proyección social en sus criterios de funcionamiento (políticas)  busca  mejorar   la   calidad   de   la    educación   superior,  superar  conjuntamente la crisis que enfrentan las instituciones, elevar el nivel profesional y la calidad de vida de todos mejorando y transformando su planificación y gestión, fortaleciendo programas y contribuyendo a la formación de sociedad civil en su capital social y humano.  Así mismo es afianzar procesos de articulación, interacción, participación en el orden administrativo, social, cultural, económico, pedagógico, académico y de bienestar social general para el desarrollo sostenido y sostenible.

Por ende se requiere ir de la mano y en estrecha relación con los diferentes programas que se manejan en la institución como son la practicas curriculares, la educación continuada y el plan general de investigación con el fin de desarrollar un trabajo de colaboración que permita dar respuesta oportuna y precisa a las necesidades propias del entorno, mejorar el proceso de formación de los estudiantes y favorecer la calidad, continuidad y universalidad del servicio educativo.